El viaje iniciático del emprendedor

A lo largo de mi experiencia como coach para emprendedores, una parte importante de ellos me confían que nunca se hubieran podido imaginar al empezar que ser emprendedor y crear un propio negocio iba a implicar tanto crecimiento personal. Emprender es un viaje apasionante, y no es cualquier viaje, sino un viaje iniciático. Lo que muchos desconocen es que es un viaje que inicia al liderazgo, y en particular, al liderazgo desde el frente. 

El que emprende parte con la ilusión del que tiene una visión y las ganas de realizar ésta visión. El tipo de emprendedores que me rodea busca servir a los demás. Muchos coaches y otros tipos de emprendedores con los que trabajo sienten una llamada interior, que les lleva a querer cambiar ciertas cosas, en su mundo o el mundo. Esta fuerza interior les conduce a empezar ya sea su propio negocio o su aventura personal, y es un momento clave en su vida porque al mismo tiempo, va acompañada de un despertar y una energía creadora que alimenta las ganas de realizar esta nueva visión.

Emprender es un viaje apasionante, y no es cualquier viaje, sino un viaje iniciático.

Tras este despertar metafórico, se dan cuenta de la importancia que tiene el empezar a crear desde dentro, desde quiénes son auténticamente. Parten de quiénes son y de lo que les motiva profundamente para empezar una actividad o negocio que es una representación no solo de quiénes son, sino también, de lo que quieren cambiar en la sociedad por medio de esta visión y su acción. Tienen la libertad de poder alinear su negocio con sus valores (ver artículo de diciembre), y de esta forma encontrar una profunda satisfacción personal estando al servicio de los demás. Este tipo de emprendedores están fuertemente comprometidos con una misión determinada, y buscan ser útiles a los demás, encontrando formas de servir a la sociedad que tengan sentido y propósito, y que les llene de satisfacción.

A lo largo de este viaje, el emprendedor se convierte-sin saberlo necesariamente-  en un líder desde el frente, como si fuese el portador de una llama que le ilumina desde dentro y desde la que quiere inspirar, agrupar e implicar a los que se sienten llamados a unirse y tener el impacto infundido por su visión.

Hasta aquí, la mayoría de los emprendedores con los que trabajo no se encuentran con demasiadas sorpresas, ya que todos comparten este objetivo: encontrar satisfacción personal por vía de la realización de una vocación y/o una visión particular.

Sin embargo, lo que muchos no se han imaginado al empezar es lo que va a ser necesario para llevar a cabo su visión con éxito. Muchos piensan que la pasión que sienten por su misión es suficiente (y desde luego que es necesaria), y se olvidan de que hay diferentes cualidades y áreas que son igualmente importantes.

Y es normal que no se lo puedan imaginar antes de empezar, porque nadie nace sabiendo de qué se compone esta aventura antes de empezarla; como decía Machado “no hay camino, se hace camino al andar”.

Quisiera compartir desde mi experiencia algunos de los puntos que considero esenciales para que la aventura empresarial tenga éxito:

  1. Definir y compartir una visión clara e inspiradora, que promueva y señale el camino a seguir para conseguirla, y que inspire a los demás.
  2. La visión tiene que estar arraigada en los valores fundamentales del emprendedor.
  3. Pasar de la visión a la acción.
  4. Agrupar a los diferentes actores y participantes para que la búsqueda progrese, a pesar de los obstáculos y limitaciones que se encuentran por el camino – desde clientes, colaboradores, hasta proveedores o miembros de la comunidad impactada.
  5. Mantener conversaciones poderosas a lo largo del camino para seguir inspirando, incluyendo e involucrando a la gente.
  6. Dejar de lado a su ego, a su necesidad de hacer buena figura, a las convenciones que reducen el perímetro de qué se puede hacer o quién se puede ser, para dejar sitio a la autenticidad, a la valentía, y así abrir caminos inexplorados.
  7. Ser honesto, flexible, y estar presente para poder innovar y encontrar soluciones inéditas a los problemas y obstáculos que van surgiendo, para entre otras cosas, ser capaz de hacer frente a lo que no funciona.
  8. Desarrollar cierto gusto por lo desconocido y lo imprevisto.
  9. Dejar espacio para la co-creación y también a que otros asuman el liderazgo. Esto requiere desarrollar ciertas cualidades como la vulnerabilidad, la confianza, el pedir y recibir ayuda, ser capaz de responsabilizar a los demás, estar atento a su entorno, no apegarse o ser flexible.
  10. No dejar nunca de disfrutar de lo que se hace, y encontrar la forma de recuperar la alegría y la pasión cuando los obstáculos se abalancen sobre uno.

Cuando estos elementos no se toman suficientemente en cuenta, el riesgo es que la pasión choque con una realidad que no corresponde con lo imaginado, y que se manifieste como incomprensión por parte de los demás, acción descoordinada y arbitraria que conduce a resultados decepcionantes, desilusión, agotamiento, e incluso, abandono…

Por el contrario, cuando están presentes, el emprendedor que encarna este tipo de liderazgo crea una relación dinámica y abierta con su mundo, donde la colaboración y la confianza fomentan la responsabilidad y la implicación a todos los niveles, y por lo tanto, la realización con éxito de su misión y visión.

El emprendedor que se enfrenta con los diferentes obstáculos que se le presentan a lo largo de este viaje y que los aborda desde un liderazgo desde el frente, acaba teniendo un gran conocimiento de sí mismo, y puede retornar a su lugar de origen -cual caballero andante- crecido por la experiencia, satisfecho con su hazaña y listo para afrontar nuevas aventuras.

Te propongo que te preguntes ahora con cuáles de estos puntos te has enfrentado a lo largo de tu viaje como emprendedor/a, y cuáles son los que te quedan por explorar para poder llegar a donde quieres.


Acerca de Maria Arredondo
Maria Arredondo descubrió el coaching después de haber abandonado su carrera en el mundo corporativo. La visión que tenía y que sigue sosteniendo es que otra forma de hacer negocios es necesaria, y que es posible ganar dinero con integridad, tener un impacto positivo en la sociedad, y sentirse realizado personalmente. Hoy se dedica a apoyar a emprendedores y profesionales liberales que quieren desarrollar su negocio pero que se sienten desconectados con las prácticas convencionales.También forma parte del Faculty de CTI, es una apasionada bailarina de tango y una gran viajera. Conoce más en pivotmundi.com

3 thoughts on “El viaje iniciático del emprendedor

  1. Ángel Casado Reply

    Hola María:

    Me ha encantado tu post y más aún porque mientras lo estaba leyendo era como si estuviera viendo una foto mía delante en lugar de párrafos. Gracias por mostrarme de nuevo a mi mismo. Me gustaría añadir un punto más a ese decálogo que has incluído en el artículo: Dar permiso a que las cosas sucedan y que sucedan a través de uno mismo.

    Gracias, Ángel

    • Maria Arredondo Reply

      Hola Angel,

      muchas gracias por tu comentario, me alegro de que te hayas vuelto a ver a ti mismo.

      Me encanta el punto que añades. La forma que tengo de interpretarlo (o de reconocerme en ello) es que a veces tenemos esa tentacion de forzar las cosas para que sucedan, en vez de dejar que fluyan -por uno mismo, como dices.

      Un abrazo
      Maria

  2. Naila Bendayan Reply

    Waw! Me encanto lo que escribiste! Como hago para leer mas cosas tuyas?
    Muchas gracias por estas palabras autenticas y frescas!
    Naila

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